*Más de dos décadas sonoras, resumidas en una noche de jazz, metales y energía sin pausa donde la música habló por sí sola y el escenario se convirtió en territorio compartido con el explosivo debut en México de los catalanes Hip Horns Brass Collective

El sábado 17 de enero, el C3 Stage se transformó en un santuario de fusión y energía pura. Troker, la banda tapatía que desde 2004 redefine los límites del jazz con rock, psicodelia, scratches y esencia mariachi, celebró sus 22 años de trayectoria con un despliegue de maestría técnica y hermandad sonora que confirmó por qué son considerados uno de los proyectos mexicanos que rompen barreras.
La noche comenzó con un gesto de generosidad y respeto. Arturo «El Tibu» Santillanes apareció frente al público no para tocar, sino para fungir como anfitrión, presentando a los invitados de honor, directamente desde España, Hip Horns Brass Collective, y en su única fecha en territorio mexicano antes de partir hacia Nueva Orleans.

Los catalanes, tomaron el escenario alrededor de las 21:00 horas. Con una formación imponente de trompetas, saxofones y trombones, mostraron un sonido poderoso con mezclas de hip-hop, funk, afrobeat y el espíritu de Nueva Orleans. Temas como “Cookin’ gumbo”, “Krewe” y un vibrante “Humble + Back that azz up” encendieron al público, que respondió con aplausos, gritos y coros. La gratitud de la banda española por la invitación selló una conexión instantánea con la gente que no dejaba de responder a lo que la banda proponía sobre el tablado, conscientes de que formaban parte de una noche especia

Poco después de las 22:00 horas, llegó el turno de los estelares. Troker irrumpió con una descarga de energía y virtuosismo que mantuvo al público en movimiento constante. Desde los primeros acordes de “Claroscuro” hasta el cierre explosivo, el set fue un recorrido por su carrera, incluyendo joyas como “Chapala Blues”, “Stranger”, «Ingratitud», «Vengador», «Mosquita muerta» y “Planeta Terror”. El «Tibu” fue el conductor perfecto, interactuando con la audiencia, invitando a bailar y elevando la energía con cada nota.
Un momento especial se vivió con el estreno en vivo de “Paranormal”, tema nuevo que interpretaron acompañado por los metales de Hip Horns quienes, a su vez, participaron en otro par de temas, como “Sin temor al qué dirán”, un himno de libertad musical que vibró como declaración de principios, fusionando aún más ambas sonoridades.
El Dj Sonicko tuvo su espacio con un solo que mezcló scratches y ritmos electrónicos, mientras temas como “Tequila Death” (con un inesperado chachachá surf) y el cierre con la inédita “Fuck Ice” demostraron la versatilidad y actitud irreverente de la banda. La alegría desbordante de los músicos sobre el escenario contagió a todos, creando una atmósfera de fiesta colectiva que brindó tributo a poco más de dos décadas de historia y todos los lugares donde los tapatíos han tocado dentro de la ciudad , incluyendo la calle.
Más que 22 años de carrera, Troker celebró la esencia de un proyecto que, como destacó NPR, “es mucho más que una banda de jazz de México”, tras su participación en el Tiny Desk. Es un puente sonoro entre tradición y vanguardia, entre Jalisco y el mundo. Una noche donde, efectivamente, no hubo “temor al qué dirán”, sólo pura celebración musical.
Galería Hip Horns Brass Collective
Galería Troker
Texto y fotos: Roy Arce










































