*Desde las alturas y ante los contratiempos, Caifanes conquistó a los laguenses con su histórica presentación en la explanada del Templo del Calvario, coronando una edición más del Festival Cultural y Deportivo de Marzo

El Festival Cultural y Deportivo de Marzo en Lagos de Moreno ha celebrado, año con año desde hace cuarenta, la riqueza cultural, artística y deportiva de la Atenas de Jalisco en conmemoración de su fundación. En sus recintos se han dado cita grandes agrupaciones, memorables sinfónicas, inigualables muestras de danza, ballet, artes plásticas o artistas de la talla de Filippa Giordano. Por ello, no es casual que asombrara nuevamente con el anuncio de la primera aparición de Caifanes en la ciudad, como cereza del pastel de la cartelera.
Lo que se anunció en rueda de prensa el miércoles 18 de marzo en el Edificio Arroniz, se tradujo en una expectativa inmensurable no sólo en la ciudad, sino en sus alrededores. Así, las inmediaciones del Templo del Calvario, en cuya explanada se llevó a cabo el concierto, amanecieron asediadas por cientos de fans el domingo 22 de marzo, soportando las cambiantes inclemencias del tiempo con el fin de asegurar un lugar, ya que, por motivos de seguridad, el acceso sería limitado de acuerdo a las indicaciones de Protección Civil.

La cita estaba programada para las 19:00 h. Sin embargo, algunas incidencias, entre ellas el fuerte viento y la intermitente llovizna, provocaron un retraso por cerca de dos horas que se tradujo en desesperación entre el ya no tan paciente público en los accesos, que accedió a la fuerza, aunque sin provocar mayores incidentes, poco antes de las 20:00 h.
Un aproximado de 10 mil personas ya cubrían la explanada, azoteas, terrazas, escalinatas del templo y cualquier punto que les permitiera tener aunque sea una limitada visibilidad del concierto cuando, pasadas las 21:00 h., finalmente aparecieron sobre el escenario Saul Hernández, Alfonso André, Diego Herrera, Rodrigo Baills y Marco Rentería, marcando el inicio del encuentro, con un ambiente multigeneracional encendido al máximo, al compás de los acordes de «Respirar», luego la simbólica remembranza de la Conquista «Aquí no es así» y «Debajo de tu piel», compensando con creces el retraso.

Saúl Hernández, agradeció la paciencia del público destacando la importancia de espacios culturales como el festival. “Gracias por resistir, por seguir aquí; la música también es un acto de fe”, expresó. El ritual de energía y conexión generacional elevó un poco la intensidad con la carga nostálgica de clásicos como «Detrás de ti», «Para que no digas», «Miedo» o «Miércoles» seguido por episodios de profunda introspección con «Nada», «Viaje astral» y «Dioses ocultos», tema que concentró el virtuosismo conjunto de la banda.
Celulares en alto, multitudes abrazadas, coros a todo pulmón y la panorámica de la ciudad como impresionante telar de fondo, fueron el complemento perfecto para inmortalizar una noche inédita para la banda en la región de los Altos de Jalisco, creando una atmósfera íntima y, a la vez, colectiva.

Caifanes logró sostener un espectáculo sólido y equilibrado que mantuvo en alto la entrega del público de principio a fin con un desfile de grandes clásicos como «Y caíste», «De noche todos los gatos son pardos», «Cuéntame», «Mátenme porque me muero», «Nubes» y «Viento» intercalando manifiestos de la agrupación a través de su vocalista, como cuando declaró que “la música sigue siendo un puente para encontrarnos y no olvidar quiénes somos”.
«No dejes que» y «Afuera» parecían el clímax de la noche, pero aún faltaba más. Así, la banda ejecutó un encore que comenzó con la entrañable reflexión existencial de «Antes de que nos olviden», un tema que se ha vuelto cada vez más conmovedor ante el tema de los desaparecidos; los sendos homenajes a La Maldita Vecindad con «Pachuco» y a Juan Gabriel con «Te lo pido por favor», tema que se convertiría en el emblema de los otrora Jaguares; la infaltable «Celula que explota» con la que, prácticamente, estalló toda la algarabía de la explanada y concluir con el bailazo tropical multitudinario de «La Negra Tomasa» cercano a la medianoche.

Así, Caifanes volvió a posicionar la vigencia de su legado y le puso su sello particular a una noche memorable e histórica digna de la trascendencia de un Festival Cultural y Deportivo de Marzo que, por cuatro décadas, ha sabido honrar a la ciudad a la altura de su prestigio cultural.

Texto: Karen de Alba Fotos: Luis Gómez Sandi «Lags» / Salvador Tabares











































