*Cuatro ediciones lleva el Green Festival consolidándose como un espacio donde la música y las actividades culturales se amalgaman, sin costo, en el sur de la ciudad, con talleres, mezcal y un cartel musical que reunió a Nicoletta Spinetta, Zyanya y Little Jesus. Una jornada que confirmó que la música y la creatividad florecen juntas

El sábado 28 de marzo, el Green Festival volvió a llenar de vida las instalaciones de Galerías Santa Anita. En su cuarta edición, el evento gratuito ofreció un día completo de actividades que iban desde talleres de jardinería y yoga a tempranas horas de la mañana hasta una cata de mezcal y un bazar de diversidad de productos. Pero el corazón de la jornada estuvo en el escenario musical que, en años anteriores, ha contado con la presencia de Daniel me estás matando, DLD y Caloncho; esta edición optó por una tripleta que mostró diferentes capas de la creación sonora contemporánea.

La primera en presentarse fue Nicoletta Spinetta. A las 18:00 horas la cantante y compositora mexicana-brasileña presentó con su guitarra una propuesta que transita entre la tradición del mariachi y el ritmo de la samba. Durante su media hora, Spinelli buscó la cercanía con los asistentes, a quienes invitó a sumarse con coros y aplausos en momentos específicos de su repertorio, marcando el tono de apertura del evento.

El turno de las 19:00 horas trajo consigo un cambio de atmósfera con Zyanya. Originaria de Guadalajara y proveniente de una familia con tradición musical, la cantante, compositora y productora mostró por qué su proyecto ha ido ganando terreno en la escena local. Su show, también de media hora, navegó entre el pop, el R&B y los toques urbanos que caracterizan su trabajo, con especial atención en su más reciente disco Caótica. Antes de dar paso a los estelares, agradeció a los presentes y resaltó que la esencia del álbum es aceptar las propias facetas y como su música gira en torno a lo que quiere expresar en el momento, siendo una exploradora de ritmos.

El cierre quedó en manos de Little Jesus. La agrupación capitalina, compuesta por Santiago Casillas en la voz, Juan Manuel Sánchez Rucobo en la batería, Fernando Bueno en la guitarra, Arturo Vázquez-Vela en los teclados y Carlos Medina en el bajo, subió al escenario a las 21:00 horas. El quinteto recorrió su catálogo con la energía que suele acompañarlos, alternando momentos de densidad electrónica con la calidez del indie pop. Las letras, que abordan desde la euforia de los nuevos comienzos hasta la melancolía de los finales, encontraron eco en un público que respondió con la complicidad de quien reconoce cada verso.

Un instante que llamó la atención fue cuando Santiago presentó un regalo que le brindó una fan, un obsequio poco convencional que el mismo frontman indicó que no sabía que existían: un “chiva bolo”, una pequeña bolsa con forma de jersey de las Chivas. Casillas, lejos de dejarlo pasar, mostró con detalle el contenido de dulces mientras describía cada elemento.

El cierre llegó con dos temas que funcionaron como resumen de lo que Little Jesus ha construido a lo largo de su trayectoria y se han vuelto himnos de la banda, “Azul” y “La magia”.
El Green Festival, que durante todo el día había ofrecido actividades para todos los gustos, despidió su cuarta edición con la certeza de que la música gratuita puede coexistir con una curaduría cuidada, y que los gestos cotidianos, como un sencillo obsequio peculiar entregado entre canciones, terminan siendo parte del relato que los asistentes se llevan a casa.
Galería General
Galería Nicoletta Spinelli
Galería Zyanya
Galería Little Jesus
Texto y fotos: Roy Arce




















































