*Con el poderío de cuatro décadas como emblema, Los Fabulosos Cadillacs estremecieron el Auditorio Telmex durante su escala tapatía de su gira de aniversario

Los Fabulosos Cadillacs están de plácemes este 2026 y no es para menos. Más de cuatro décadas de carrera y convertirse en símbolos de la música latinoamericana, merecen no sólo una celebración sino una gira internacional y eso fue justamente lo que los trajo nuevamente a México.
Luego de su exitoso paso por el Vive Latino en la Ciudad de México el domingo 15 de marzo, los porteños se descolgaron diez días después a Guadalajara para congregar a sus fieles seguidores tapatíos en un ritual en torno a sus icónicos clásicos contestatarios en el Auditorio Telmex con un concierto extenso y minuciosamente construido, ante una asistencia cercana al lleno total que respondió con euforia desde el primer acorde.
Pasadas las 21:00 h, el arranque llegó con una descarga inmediata de energía cuando la banda apareció en el escenario con “El León”, marcando el tono combativo de la noche con una base sólida de bajo a cargo de Flavio Cianciarulo y una sección de metales potente liderada por Sergio Rotman, mientras Vicentico imponía presencia con su voz grave y firme. Sin pausa, continuaron con “Mi novia se cayó en un pozo ciego”, mientras el público se sumaba convirtiendo el recinto en un coro colectivo desde los primeros minutos.

El ritmo acelerado se mantuvo con “Demasiada Presión”, interpretada con una ejecución precisa que resaltó la batería de Fernando Ricciardi y los arreglos de teclado de Mario Siperman, seguida de “Carmela”, «El genio», «CJ» y «Calaveras» con su cadencioso reggae que marcó uno de los primeros momentos encendidos de la noche.
La banda bajó ligeramente la intensidad para dar paso a “Condenaditos”, «Padre Nuestro», «V Centenario» en un bloque de interpretación que apostó por una instrumentación más limpia, destacando los matices de guitarra y la emotividad de Vicentico.
«Saco azul», «Destino de paria» y «Cartas flores» siguieron hilando el desfile de éxitos hasta que el ambiente se tornó aún más íntimo con “Siguiendo la Luna”, ejecutada con delicadeza y acompañada por luces tenues que crearon un momento de conexión total entre banda y asistentes.
La temperatura se elevó nuevamente con la festiva «Carnaval», que fue precedida por la marcha marcial de Vicentico y Claudio al filo del escenario y las potentes percusiones que anticipan a «Mal bicho», uno de los momentos más encendidos de la noche, con luces rojas y estroboscópicas acompañando el mensaje contestatario de la canción, provocando otro pico de intensidad en la audiencia.

«Satánico» marcó la despedida de los argentinos, quienes volvieron para consagrar el encuentro con un encore enérgico y potencialmente memorable con «Matador», canción que desató la euforia colectiva, bajar ligeramente la intensidad para adecuar la atmósfera a la nostálgica «Vasos vacíos», resaltando la emotividad de Vicentico quien se retiró del escenario al terminar el tema y dejar a la banda cerrando con broche de oro en medio de la algarabía generalizada entonando «Oh Oh», tema que siguió coreándose a todo pulmón en los pasillos del Auditorio Telmex por los asistentes que salían del concierto.

Los Fabulosos destacaron por su virtuosa ejecución musical, así como por la conexión constante con el público tapatío, al que Vicentico agradeció en varias ocasiones, recordando la relación histórica de la banda con México, país fundamental en su trayectoria, y dejaron claro que su propuesta sigue vigente, capaz de reunir generaciones y transformar cada concierto en una experiencia colectiva.
Texto: Karen de Alba Fotos: Luis Gómez Sandi «Lags»







































