*La FIFA realizará, durante 39 días, su experimento del Mundial con 48 selecciones por primera vez en la historia del balompié, además, se realizará en un territorio común: Norteamérica, con tres naciones envueltas en conflictos políticos por el habitante actual de la Casa Blanca

Tal parece que no importará quién levante el trofeo durante el verano, sino el ambiente que estará en torno a cada una de las sedes (La migración, la inseguridad, la tensión política).
El estadio Azteca albergará la tercera inauguración de su historia. El mismo campo que vio a Pelé y Maradona en su esplendor, tendrá el honor de ser sede de apertura una vez más el jueves 11 de junio con el México-Sudáfrica. El negocio de la FIFA ha vuelto al fútbol un lujo; el deporte más popular del planeta se volvió exclusivo por el alto costo de las entradas, por la política de adquisición de boletos, por los servicios de plataformas digitales.
Infantino tiene su discurso oficial de unión en torno al deporte más popular, de una fiesta global, pero el fútbol dejo de ser para el pueblo, la mayoría de los que tendrán acceso a los partidos no será la gente común, lo serán patrocinadores, políticos, influencers, empresarios, invitados especiales. El obrero, el estudiante, el aficionado de a pie ya no será parte de la ecuación como ediciones pasadas realizadas en México.
Un boleto para el partido inaugural rondando el millón de pesos, con el costo vía reventa inaccesible para el 99% de los aficionados, en especial en México por su economía. El Mundial se volvió elitista, se alejó el juego del obrero que lo volvió popular. Aunque la inauguración será el 11 de junio con las 48 selecciones, para efectos de calidad el evento comenzará el domingo 28 de junio con la segunda ronda, cuando el nivel de fútbol esté a la altura de un verdadero espectáculo deportivo.
Se criticó a Blatter por incrementar de 24 a 32 selecciones los participantes finales en un Mundial para Francia 98, pero Infantino lo llevó a negocio, con 48 selecciones en tres países para la edición de 2026. Norteamérica vive momentos hostiles, por las políticas migratorias del principal organizador, con un México frágil “defendiendo su soberanía”, Estados Unidos con escenarios de última generación y Canadá con su multiculturalidad.
La FIFA anunció que repartirá 655 millones de dólares entre las 48 selecciones mundialistas: 50 MDD al campeón, 33 MDD al subcampeón, 29 MDD al tercero, 27 MDD al cuarto, 19 MDD cuartos de final, 15 MDD octavos de final, 11 MDD dieciseisavos de final y 9 MDD primera ronda.
De los favoritos al título sólo España jugará en México; Guadalajara tendrá, quizá, el mejor partido en el papel de fase de grupos con el España-Uruguay, el resto pinta para ser duelos flojos. El matrimonio FIFA/política ha quedado abierto, priorizando el negocio antes que el deporte.
Texto: José Luis Terrones Monos: Luis Gómez Sandi «Lags»