*La Gusana Ciega se entregó a su público tapatío en el Teatro Galerías. Claroscuro, su más reciente disco, fue el motivo de encuentro para una noche llena de clásicos y temas nuevos, en una balance perfecto

Daniel Gutierrez y compañía trajeron a Guadalajara su última producción de estudio así como varios éxitos que, desde 1993, han gestado para gusto y beneplácito de sus seguidores.
La cita dio arranque poco después de las 21:00 h. con «Vivir así», un clásico de Camilo Sesto que invadió la sala, corearda por la audiencia a todo pulmón, desde las filas delanteras hasta las más lejanas, abandonándolo todo, hasta sus asientos. De ahí en adelante raro era el asistente que no ondeara el vaso de cerveza al ritmo de los baquetazos de Germán Arroyo, o de hacer “air guitar” con cada uno de los riffs de Jorge Vilchis.
Daniel agradeció la asistencia, prometió que la velada sería larga y que tocarían muchas piezas de Claroscuro, álbum que fue una grata sorpresa para la casi incontenible audiencia que no dejó de gritar y hacer solicitudes al término de cada canción.
El magnético atractivo de Gutiérrez procovó que las mujeres le silbaran y le lanzaran flores verbales cada vez que se quitaba la corbata o se aligeraba de prendas, en contraste con algunos celosos que les pedían a gritos que se contuvieran; otros tanto mejor exclamaban el «Arriba las Chivas» y de ahí un par más dieron palabras de apoyo al Atlas y al América.
Entre este recorrido retrospectivo, no podía faltar la interpretación de «Pasiflorine», tema especial de la agrupación y sus fans donde, como ya es costumbre, tuvieron una invitada para acompañar a Daniel en el canto, honor otorgado a la venezolana radicada en Guadalajara Ceci Torres, quien fue presentada de manera por el vocalista: «Queremos darle la bienvenida a una gran amiga, es de aquí de Guadalajara«.

«No puedo verte», «Hey!», «1987», «Tornasol», «Ella estrella», «San Miguel», «Tú volverás» y un sin fin de canciones conformaron este recorrido nostálgico para reafirmar que La Gusana Ciega está para quedarse por mucho tiempo más; que el álbum Claroscuro marca un antes y un después creativo e introspectivo al que jamás se había escuchado, semejante a los Caifanes del 96.
Resulta imposible encasillar cada sección. El solo de saxo de Lu fue realmente hermoso, con el bien sincronizado material audiovisual de fondo; ver a una banda en vivo que ha pasado por tantos cambios y ajustes en las alineaciones refrendando su aún próspera permanencia, no por nada 1.6 millones de oyentes mensuales en streamings se han mantenido fieles en estos últimos años.
Mención honorífica al «Moon walk» y a los momentos que se tomó la banda para firmar le merchandising de sus fans al final de la sesión.
Entrar en el agua
No puedo verte
Amantes modernos
1987
Hey!
Manzanas doradas
Guantes puestos
727
No me tientes
Venis en la arena
Extiende mis alas
Más grandes
Acercate un poquito más
La lluvia no se fue
(Solo de sax de Lu)
Tornasol
Ella estrella
Cuestion de tiempo
Sal de mis sueños
Lentamente
Empezar de cero
Cielo de limón
Dulce y amargo
Giroscopio
Caja negra
Conejo en el sombrero
Pasiflorine
San Miguel
Tu volveras
Rock and Roll
Palmeras y toronjas
¿Usted qué haría?
California
Yes sir

Texto: Marilú Valverde Fotos: Roy Arce










































