*Entre sombras y destellos, White Lies regresó a Guadalajara con un explosivo show en un abarrotado Teatro Estudio Cavaret

El misticismo de White Lies encendió con energía en una noche de riffs, atmósferas oscuras y un post punk suave, pero contundente en el Teatro Estudio Cavaret, la noche del jueves 12 de marzo ante cientos de fans vibrando con el regreso de la banda inglesa a la ciudad.
Con un recinto lleno, envuelto en una iluminación cálida, tenue y, por momentos, profundamente mística, los gritos del público dieron la bienvenida a la agrupación conformada por Harry McVeigh (voz y guitarra), Charles Cave (bajo y coros) y Jack Lawrence-Brown (batería).
El encuentró arrancó poco después de las 21:00 horas con los primeros acordes de “All the Best”, tema de su más reciente material, Night Light. Desde esa primera canción quedó marcado el tono de la noche: una mezcla de melodías suaves, profundas y momentos de gran intensidad.

Al recordar su primera visita a Guadalajara, hace 16 años, Harry McVeigh compartió la alegría de la banda por su regreso con la consiguiente emoción correspondida de inmediato por el público, que en distintos momentos estalló en coros de “olé, olé, olé, White Lies” y olas de aplausos.
La noche siguió con “Farewell to the Fairground”, uno de los temas más representativos de su primer álbum, To Lose My Life… , seguida de “There Goes Our Love Again”, de las más coreadas, ambas recibidas con gran emoción por el público, que las cantó con fuerza.
La complicidad entre la banda y los asistentes se mantuvo constante. También destacó el juego de luces, que acompañó la identidad de cada etapa sonora del grupo: tonos azules profundos para canciones como “Tokyo” o “Time to Give”, del álbum Five; una iluminación más blanca, tenue y, a ratos, oscura para temas como “Death”, “Unfinished Business” y “Farewell to the Fairground” de su primer álbum y destellos rojos y azules brillantes para las canciones de Night Light, en sintonía con el carácter enigmático y vibrante de su nueva discografía.

El concierto fue un recorrido por la evolución sonora de White Lies. A lo largo de la noche quedó claro cómo la banda ha transformado su propuesta sin perder su esencia. Los temas como “Juice” y “Night Light” se apoderaron del escenario, abriendo espacio a momentos contemplativos, pasajes instrumentales y solos potentes de guitarra que envolvieron el recinto en una atmósfera intensa y electrizante.
Durante cerca de dos horas, White Lies dejó claro que su sonido sigue conectando con fuerza entre sus fans. Los momentos más vibrantes de la noche llegaron con canciones que ya son himnos para sus seguidores, como “Unfinished Business”, “Bigger Than Us”, “Hold Back Your Love” y “Death”, temas que sembraron los puntos más altos del concierto e hicieron vibrar todo el recinto.
El cierre llegó con la potencia de “In the Middle”, concluyendo una noche que reafirmó la solidez y originalidad del mundo sonoro de White Lies: letras profundas y melancólicas que contrastan con una propuesta musical de texturas oscuras, momentos electrizantes y destellos brillantes, marcando esta nueva etapa de la banda sin dejar de lado su raíz post punk y synth pop, abrazada con entusiasmo por el público tapatío.

Tras su enérgico show, la banda se despidió con un cálido recibimiento por el publico, entre aplausos la banda agradeció y alzó la bandera de México.
El recorrido de White Lies en el país, aún continúa con su presentación en el Festival Vive Latino este fin de semana.
Texto: Shiebi Aguilar Fotos: Luis Gómez Sandi «lags»


































