*La noche del sábado 24 de abril en el Auditorio Telmex no fue un simple concierto, fue un encuentro de confesiones y mucha complicidad. Kany García regresó a Guadalajara con su gira Puerta Abierta, demostrando por qué es una de las voces más honestas de la música actual

Ante un recinto lleno, la puertorriqueña ofreció un recorrido por sus emociones, logrando que el público transitara desde la alegría más vibrante hasta ese desahogo necesario que solo sus letras saben provocar.
El show comenzó con energía, con temas como «GARCÍA» y «DPM» que encendieron los ánimos de inmediato. Kany dejó claro desde los primeros acordes de «Una vida buena» y «La mala era yo» que la noche sería una celebración de la identidad y la resiliencia. Tras sus primeras palabras de bienvenida, la atmósfera se volvió más íntima con una versión acústica de «Para siempre», que preparó el terreno para un momento muy especial donde los sonidos del cuatro boricua protagonizaron canciones como «Mundo Inventado» y la profunda «Remamos».
Uno de los pasajes más conmovedores ocurrió cuando la solemnidad de un cello introdujo «Lamento», marcando una transición hacia una cercanía total con sus seguidores. Kany se movió entre la gente para interpretar «Que vuelva», rompiendo cualquier barrera física con su audiencia.
Sabedora de la conexión tan fuerte que tiene con nuestro país, el bloque dedicado a los sonidos de la música regional fue el clímax emocional de la velada. Las voces de miles se unieron para cantar «Fuera de servicio», «La siguiente» y la desgarradora «Confieso», creando un momento de nostalgia que sólo se vive con esa intensidad en Guadalajara. Ver a Kany sola frente al piano para interpretar «Huir» fue, sin duda, el instante de mayor respeto y silencio de la noche; un respiro necesario antes de volver a la energía total.

El cierre fue una auténtica fiesta caribeña. Desde el ritmo de «La Gatita» hasta un recorrido por esos éxitos que ya son himnos, como «Hoy ya me voy», «Soy yo» y «Alguien», el Auditorio Telmex no dejó de bailar. El recinto vibró aún más con «Te lo agradezco» y «Agüita e’ coco», dejando a todos con ganas de más.
Para el gran final, el encuentro se tornó celebración de raíces. Con «La culpa», los músicos se incorporaron con panderos para llenar el escenario de ritmo, cerrando con broche de oro con «Tierra mía». Kany García abrió su corazón y dejó claro que, en esta gira de «Puerta abierta», Guadalajara siempre tendrá un lugar preferente. Una noche de más de 30 canciones que se sintió corta, dejando el alma llena y la promesa de un próximo encuentro.
Texto: Alicia Graciela Fotos: Diego Rodriguez











