*Con la gira Lux, su más ambicioso proyecto musical y teatral, Rosalía cantó desde catalán hasta italiano y encantó a la VFG
La noche del sábado 15 de agosto fue una fecha que, para los fans de Rosalía Vila Tobella, quedará grabada en su memoria. Desde que lanzó la gira LUX y salieron los primeros reels y tik toks del show, la catalana llevó el nivel de sus presentaciones en vivo a un punto en el que hoy por hoy, para quienes aman la teatralidad y el arte surrealista -en los que los guiños a Dalí no pasaron desapercibidos y esas evocaciones a los años 30´s de la mano de la moda de Schiaparelli– agradecen.
Ya cerrando su gira en Latinoamérica, Rosalía se presentó en la VFG. Más de 14 mil asistentes se dieron cita desde temprano para aprovechar la compra de mercancía, tomarse unas postales que regalaba el bello atardecer en los terrenos de la familia Fernández aprovechando que la lluvia se había disipado, comer algo de los food trucks y hacer edits para sus redes sociales.
Aunque el evento estaba programado a las 20:00 hrs, durante una hora los ojos se postraban sobre el lienzo colocado de espaldas con el diseño del logo de la gira de Lux; en el mismo escenario pero de las pantallas aledañas dos o tres comerciales después de la nueva fragancia que promociona la española para Calvin Klein salieron para ir calentando motores, la luz gradualmente bajo y así finalmente inició el show a las 21:00 hrs.
La orquesta empieza a calentar para el Overture, se abre el telón, y una caja enorme es empujada por los bailarines al centro, una caja de la que regularmente usan los museos para trasladar el arte más valioso, y así es, se abre para enseñar a Rosalía con un delicado tutú, “Sexo, violencia y llantas” abrió el setlist de la noche, en la que la Arena no estuvo en silencio: hubo lágrimas, aplausos, chiflidos pero nadie se resistió al emotivo espectáculo.
Otras canciones como «Reliquia», «Porcelana» y «Divinize» continuaron para calentar motores ante uno de los momentos más impactantes del evento; la también actriz explicó que la siguiente canción la escribió íntegramente en italiano: «Mio Cristo piange diamanti» y en un blanco impoluto cubierta entre largas telas sin dejar un rastro de piel visible, para que la atención estuviera única y exclusivamente en su bello rostro y su increíble y potente voz, la gente dejó escapar palabras de asombro ante el bello momento.
Las lágrimas le enjugaron los ojos en diferentes momentos, y no dejaba de conmoverse por la respuesta de los tapatíos, entregados ante su «ídola«, que no tardó en traer el segundo acto; cambió de blanco a negro, sonó “Berghaim”, primer sencillo de “Lux” -su cuarto álbum de estudio- e hizo su entrada triunfal; la audiencia bailó sin parar la versión que emulara los raves alemanes de finales de los 90´s principio de los 2 miles.
Continuó con “Saoko”, “La fama”, “La Combi Versace” para que en palabras de la propia cantautora, sus fans movieran “el perro culazo”; nadie se negó y sacaron los prohibidos. En la VFG se bailó el perreo más intenso de la noche; las cervezas se solicitaron más que nunca, y con “De madrugá” cierra un exitoso episodio de la noche.
Después de ello vino el tercer acto, con una Rosalía mostrando el lado más natal de su “Sangre Brava”, el de su Madre Patria. Las cajas de madera tan famosos en las reuniones flamencas y se escucha “El Redentor”, otro momento glorioso de la noche para demostrar que lo que le pongan lo canta con devoción. El momento pop y anglosajón con “Can´t take my eyes of you” arranca, Rosi se suelta, se relaja, se denota relajamiento en el actuar y entre sonrisas hace una pausa y entre sonrisas da la bienvenida a la única e inigualable -en sus propias palabras- Yerimua, y un sketch todo cómico nada musical, se abre el Confesionario: Rose es quien confiesa y Yeri la confesada; la influencer de belleza habla de sus momentos más tristes, de revancha, reconciliación e infidelidad con el chacal, un momento que saco la carcajada de los presentes, fueran o no fans de la Yeri.

Otro momento icónico, “La Perla”, canción que dedicó a los oriundos de la “Perla Tapatía” es donde el surrealismo cobra vida, y el performance de unos brazos enfundados en guantes blancos, abrazan la silueta de Rose, la visten, la enmarcan, fue un momento en el que Salvador Dalí se habría sentido orgulloso del talento de la española y su crew para revivir la memoria del artista plástico y de la moda de la tercer década de los años 1900.
Antes de interpretar «Sauvignon Blanc», pidió encender las luces para ver a sus fans y leer los carteles de sus admiradoras, bebió Tequila con su pianista y la gente le pedía que bebiera otra, a lo que después de decir la típica frase: Arriba, abajo, adentro y p´adentro. Explicó que en su círculo hay una más directa: El que no apoya no folla. Varios asintieron con la cabeza, dio el sí a un segundo caballito de tequila y gracias, al calorcito de la bebida del fuego y el maguey, da el lugar a “La Yugular”, cierran con este el bloque que trato desde risas, lágrimas y piel erizada.
Hay un pequeño espacio de descanso interactivo, pantalla derecha sale un cuadro famoso y del izquierdo captan a un fan , al centro dicta el título: Imita la obra. A manera de Kiss Cam, y los fans ni tardos ni perezosos se sumaron al tren del mame, divino. Pero el show avanzaba, y llega el Intermezzo o intermedio: La Rosalía se baja a nivel de piso, para estar más cercana de la audiencia, entre la zona general a y la b, abre pasarela con “Dios es un Stalker”, “Memoria” y en otro escenario intermedio, otros más pudieron captarla con sus smartphones más de cerca; “La Rumba del Perdón” regresó el ánimo bailador al recinto; el rave volvió con “CUUUUuuuuuute” hipnótico y completamente intoxicante
Acto cuarto y último, “Bizcochito” y “Despecha” regresaron las famosas coreos con un balance de timing indiscutible, «Focu´Ranni» y «Magnolias» envuelven todo el lugar. Rosalía se dirige con lágrimas en los ojos nuevamente, y agradeció «mucho, mucho mucho a su fandom, por ir y por arreglarse tan bonito para ir a verla”; durante las dos horas que duró el show dio todo: pasión flamenca, una calidad vocal indiscutible, visión y amor por las artes, pop, baile, rimas y todo lo que sus fans esperaban.
Después de sus dos fechas en tierras jaliscienses parte a Monterrey para continuar con su gira el miércoles 19 de agosto en la Arena Monterrey y en la Ciudad de México para el Palacio de los Deportes los días sábado 22, lunes 24, miércoles 26, viernes 28 y sábado 29 de agosto.
Texto: Marilú Valverde Fotos: Luis Gómez Sandi «Lags»