*Chesdana conquistó la Sala 3 del Conjunto Santander con un formato 360° y la presentación de su álbum Enamórate otra vez. Del bolero íntimo a los ritmos festivos junto al Coro femenil Mayahuel y más invitados

El viernes 15 de mayo, la Sala 3 del Conjunto Santander. Chesdana cumplió tres años seguidos de presentaciones en dicho recinto (jueves 16 de mayo de 2024 y el jueves 29 de mayo de 2025), lugar que la ha arropado desde entonces, y en esta ocasión bajo una experiencia de 360 grados con escenario al centro.
Alrededor de las 19:30 horas los primeros asistentes comenzaron a reunirse en los ingresos de la sala que tenía anunciado el inicio del show a las 21:00 horas. Las puertas se abrieron formalmente a las 20:30 horas, permitiendo el ingreso a una configuración especial: un escenario central rodeado por gradas, diseñado para envolver a la audiencia en una experiencia cercana. A las hora marcada, el encargado de abrir la velada fue GRBR, proyecto del tapatío Jorge Rojas. Durante aproximadamente veinte minutos, ofreció algunos de sus sencillos donde confluyen boleros y baladas de confort. El sonido fue agradable en luz baja, y el público aún disperso empezó a ocupar las gradas.

Cerca de las 21:30 horas, la sala ya estaba llena. El Coro Femenino Mayahuel tenia ya posición en una gradería lateral con una luz tenue en tonalidades azules, donde entonaron cuatro temas sin anunciar presencia especial: “Dzamga”, “Drume negrita”, “Silencio” y “Baguala”. Entre las voces del coro, sin que el público lo notara, estaba Chesdana. Luego, un foco se encendió justo donde ella se hallaba. Vestía una camisa que abrió para descubrir un vestido rojo. Desde ahí, aún entre el coro, interpretó “La sombra”. Después bajó al escenario central, donde la esperaban sus músicos base: guitarra, percusiones, teclado y contrabajo.

El repertorio arrancó en terreno bolerístico. “Te buscaré”, “Enamórate otra vez”, “¿Cuántas lunas?”, “Se pasan los días”, “No te vayas todavía” y “Última vez” se sucedieron con arreglos despojados, en formato acústico. La cantante se movía por las cuatro caras del escenario, aprovechando la cercanía que imponía la gradas a un par de metros. A medida que avanzaba la noche, se integraron más músicos: batería e instrumentos de viento. También aparecieron dos invitadas: la primera fue Ximena Cars, con quien interpretó “Consecuencias” ( y posteriormente se sumó a la full band, Sala Paraíso), seguida por una ejecución a piano solo de «Señor ferrocarrilero. Después, Isa de la Mora subió para “La Dalia”, acompañada por el Coro Mayahuel.

Hacia el último tercio, bajo el cobijo de la banda completa, el pulso del concierto cambió drásticamente. Las cadencias melancólicas del bolero cedieron el paso a ritmos latinos y festivos a través de canciones como «Hagamos fiesta», «Corazón, tú te mereces todo», «Libertad» y «Flores y dinero». La energía física del repertorio motivó a los asistentes a abandonar sus asientos y bailar en la zona baja, alrededor de los músicos.
La cantante se despidió y salió del escenario, pero el Coro Mayahuel, sin que estuviera planeado, empezó a cantar de forma festiva y luego coreó el nombre de Chesdana. El público se sumó. Minutos después, regresó e interpretó, acompañada solamente por su guitarra, “Aire para respirar”, para cerrar alegremente con “Milagro”.
La artista expresó su gratitud al Conjunto Santander, calificándolo como su espacio predilecto, por el apoyo que le brindan, paciencia e indicando que «tienen todo» Antes de irse, anunció que saldría a convivir con el público minutos más tarde.

Galería GRBR
Galería Chesdana
Texto y fotos: Roy Arce




























