Guadalajara bailó así…con Celso Piña

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Texto: Luis Gómez Sandi

Celso Piña_Diego Rodríguez_08

Celso Piña volvió a Guadalajara como sólo él puede hacerlo: con la maleta cargada de candencia caribeña y su
ritmo ecléctico formado con caprichosas fusiones de géneros, mismo que lo ha llevado a colaborar con
grandes personalidades de la música internacional y ganarse la preferencia de un amplísimo y diverso auditorio.
El tan esperado encuentro se llevó a cabo, con el auspicio de ACK Promote, la noche del viernes 3 de agosto en
el C3 Stage de Avenida Vallarta, que fue asediado por los fieles seguidores del “Rebelde del acordeón” apenas
abrieron sus puertas.

Entre el vaivén de la afluencia, el ir y venir de las botellas de cerveza y la creciente algarabía, la agrupación
tlaquepaquense Los Delicados, comenzó a calentar los motores con la cumbia y balada romántica de temas
como “Cumbia de Tlaquepaque”, “El guayabo” y aprovecharon la ocasión para dar a conocer “Te amo”, su
primer sencillo.

Ante las meticulosas pruebas de sonido por parte del equipo técnico del músico regiomontano, los asistentes
corearon su nombre con ímpetu entre gritos y silbidos. Mientras tanto, dos acordeones, uno blanco y uno café,
ya esperaban en el foro a que Celso Piña les sacara su magia.
Alrededor de las 23:00 hrs. los músicos que forman la “Ronda Bogotá” fueron tomando posiciones hasta que el
vocalista tomó el micrófono y presentó, con bombo y platillo, a la estrella del momento. Celso Piña entró
tomando posesión de su acordeón, pidió una disculpa por los retrasos técnicos, y fue presentando a cada
integrante de su banda como “el mejor de Nuevo León” dependiento el instrumento que tocaran.
“Un saludo desde la tierra del cabrito y la machaca con huevo. Hace tiempo que no hacíamos acto de presencia
por acá”, dijo y agregó “un gusto estar en esta bonita ciudad, Guadalajara, donde las muchachas están muy
bonitas”.

Ya para entonces el foro no cabía de emoción y, así como hiciera abrir la pista a Gabriel García Márquez
durante una visita a Monterrey, hizo que todo el C3 se estremeciera al son de la cumbia.

Siguió robando el aliento con temas como “Y nos dieron las diez”, “Cumbia sobre el río”, “Los caminos de la
vida” y sendos homenajes a García Márquez con “Macondo” y al Ché Guevara con “Hasta siempre,
comandante”. Pero sin lugar a dudas el momento que se llevó la velada fue cuando dijo “esta es una canción
que no me gusta mucho…pero a ustedes les encanta” e interpretó “Aunque no sea conmigo”, provocando una
oleada de celulares en alto y de parejas abrazadas.

Después de “Cumbia de la Paz”, Celso Piña decidió convivir más de cerca con su público y advirtió a los de la
primera fila que se prepararan porque pasaría a saludarlos. En efecto, un sonriente Celso bajó para ser
asediado por abrazos, fotos, besos y palabras que anudaban la garganta.

Cerca de la 01:00 hrs., el concierto cerró con la guapachosa “Reina de cumbias” la que dijo, con orgullo, haberla
presentado con éxito en Monterrey, Ciudad de México y Finlandia.

Poco a poco la jubilosa pista de baile se fue desvaneciendo en un foro solitario, cubierto de vasos vacios y
boletos olvidados, dejando un buen recuerdo y un poco menos de suelas a quienes pudieron presenciar la
primera presentación de este mago del acordeón que, a sus 65 años de edad y más de treinta como músico,
sigue rompiendo fronteras y desempolvando esqueletos.

Les dejamos la galería fotográfica cortesía de Diego Rodríguez.

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