La Vida Bohème: Concierto Telúrico

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Texto y fotografía: DAVID MELÉNDEZ

Para vesanias nocturnas, nada mejor que un directo de La Vida Bohème.

Sí, el cuarteto de origen venezolano pero avecindado en México desde hace algún tiempo, tuvo el excelente tino y atino de llegar al Centro Cultural Bretón para brindar un directo fúrico e irascible, que incluyó lo mejor de sus tres discos en estudio. Daniel De Sousa, Sebastián Ayala, Daniel “Moño” Briceño y Henry D’Arthenay, ese pirado líder y vocalista que sobre cualquier escenario da lo mejor de su arte sonoro, estuvieron mágicos y entregados . Después de haber dejado un excelente sabor de boca y oídos el año pasado durante su participación en el Festival 212RMX, esta banda venezolana volvió a Guadalajara y lo hizo con una presentación justa y, en verdad, telúrica.

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Como telonera, estuvo la agrupación tapatía Trying To Be Famous, con su característica línea de horizonte sonoro que aglutina sonoridades acústicas con atmósferas dramáticas de distorsión. Cerraron su concierto con una de sus primeras canciones, “My naked lunch”, y dejaron encendidos los ánimos para recibir el plato fuerte de la noche.

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Y con La Vida Bohème, todo fue éxtasis en su estado más directo. A lo largo de diez canciones (arrancando con “Hornos de sal” y cerrando con la delirante “Nicaragua”), Henry D’arthenay y compañía fueron los catalizadores de todas las emociones nocturnas. Ataviados todos de blanco y mostrando un músculo bien ejercitado para el formato en vivo (excelente reversión de su tema “La vida mejor”, que en directo suena a gloria pura con un outro extendido), La Vida Bohème supo prender la mecha de la euforia en todos los presentes. Incluso de la voz de Henry nos entereamos que su guitarrista próximamente contraerá matrimonio y no dejó de reconocer estar muy contento de pisar de nueva cuenta Guadalajara. El bis final fue con su éxito “Radio capital”, donde volaron por el André Bretón varios rollos de papel higiénico entre decenas de personas que bailaron a más no poder.

 

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