México Fashion Show 2019: Aciertos y Claroscuros

0

img_20190621_172900_6164731345891092182248.jpg

Texto: DAVID MELÉNDEZ

Fotografía: SALVADOR TABARES

Y la moda arribó sin miramientos a Landmark, ese nuevo centro comercial y de usos mixtos en la prestigiosa zona de Andares.

¿La razón? Una pequeña degustación visual del México Fashion Show 2019, esa plataforma intrínseca de moda, arte y negocios que tuvo su segunda edición en CDMX del 19 al 22 de marzo y en donde los diseñadores de más alto rango a nivel nacional muestran su talento y se impulsa con ímpetu toda la creatividad mexicana.

Empresarios, influencers, socialités, diseñadores, medios de comunicación y distinguidas personalidades de la sociedad tapatía se dieron cita a partir de las 19:00 horas en Landmark para constatar in situ, una muestra de las bondades del talento nacional. Para recibir a todos los invitados, se contó con cócteles preparados a base de la ginebra británica Beefeater, mientras que la revista tapatía Luvan Magazine hacía un lúdica activación de foto. A unos metros del dintel de la entrada hacia la zona de pasarela, estuvo la cantautora argentina Lei Lén que, guitarra en mano, deleitó a los presentes con ese suave folk de reminiscencias acústicas crepusculares y que en Guadalajara ya comienza a escucharse por infinidad de lados y lugares.

DSC_0038

La velada contó con la participación de la diseñadora yucateca Vero Díaz, así como los nuevos vestidos nupciales del moreliano Jorge Contreras, la joyería altamente inspirada en México de Fernando Rodríguez, el diseñador hidalguense Yeshua Herrera, Diana Altamirano (que presentó su nueva colección Había Una Vez…), y José Sánchez y sus diseños en piel.

Pero entre todas las estrellas que pueden brillar sobre la bóveda celeste, también existen los parajes sombríos y cuestionables. Un evento nacional como México Fashion Show debería cuidar ciertos detalles que sucedieron en Landmark a diestra y siniestra y que no pueden pasarse por alto. De entrada, llevar a cabo una serie de pasarelas en un espacio que no está terminado y que se encuentra entre obra gris y blanca, tampoco no es algo congruente, máxime cuando las modelos participantes tuvieron infinidad de problemas para terminar su participación, sobre todo en la pasarela de Contreras, donde los vestidos que llegaban hasta el suelo y se arrastraban prácticamente «se atoraban» en lo rugoso del concreto sin pulir y sin terminar.

img_20190621_172916_159931417874880284206.jpg

De igual forma, el piso tampoco ayudó a ningún tipo de calzado que lo pisó; incluso una de las modelos participantes, cayó al suelo estrepitosamente. ¿Habría sido mucho pedir un piso laminado tan solo para la ruta de las modelos? ¿Un humilde camino de madera? No, claro que no. Enseguida, realizar una pasarela donde se dan cita más de 200 personas en un perímetro que NO cuenta con aire acondicionado ni ventanas que tengan la delicadeza de «abrirse», es la cosa más atroz del universo, a sabiendas que en Guadalajara entre los meses de mayo-julio hace un calor infernal y muy superior incluso que en algunas zonas de playa como Puerto Vallarta o Ixtapa. Es algo surreal que la temperatura en el lobby y en la zona de los elevadores estuviera a cómodos 22 grados y en el área de pasarela a más de 37 grados, con una humedad relativa para destazar congruencias y calmas, y TRATANDO de mitigar esos calores imponentes con simples ventiladores industriales.

img_20190621_172837_7028911366581732257448.jpg

Para terminar, no existió una zona especial para los fotógrafos acreditados para cubrir el evento, ni la iluminación adecuada para semejante evento. Por si fuera poco, la productora contratada para grabar el evento sencillamente bloqueó toda la vista no sólo de los asistentes sino de los medios de comunicación, en detrimento de buscar el mejor ángulo para su video corporativo final contratado. Se supone que los asistentes VIP (esos de pulsera azul) tenían un lugar privilegiado para admirar los diseños participantes en primera primerísima fila, no para ver cómo no uno, ni dos, ni tres, sino cinco, seis o siete personas cruzaban su campo visual a diestra y siniestra y en todas las formas posibles: agachados, encorvados, erguidos, corriendo un mini maratón de tres metros de distancia y cargando un estabilizador Ronin para esos hermosos travellings que seguramente lograron deshaciendo la paciencia de muchos presentes. Lo anterior, jamás ha ocurrido ni en Intermoda ni en Desfilia, ni tampoco en desfiles de alta alcurnia como los de Tom Ford y conexos.

Así que deseamos que las próximas ediciones de México Fashion Show tengan un mejor equilibrio para que todos los presentes obtengan y vivan la mejor de las experiencias sensoriales. Ojo, aquí nadie quiere destruir sino construir un entorno amable para todos los participantes, desde el público, los medios de comunicación y esa persona que sólo quiere ir por un trago y un par de canapés.

 

Comparte