Por José Luis «Zurdo» Terrones La política del ascenso

En el 2027 se vienen elecciones en México, por tanto, hay que buscar la forma de obtener votos para los partidos políticos, así que el Senado ya se metió al fútbol mexicano en cuanto a la vuelta del ascenso, ya que hoy en día se está en un estancamiento deportivo con la desaparición del mismo. El miedo prevalece entre los futbolistas, salvo el portero español del Atlético Morelia, Roberto Galán, un extranjero que alzó la voz en el Senado, fue el único en manifestarse del gremio, el resto de los jugadores activos ni una sola palabra; quizás por temor a perder su trabajo.
Por unanimidad avanza la ley del mérito deportivo para que vuelva a establecerse el ascenso en el fútbol mexicano, mismo que fue “suspendido” en 2020 a través de Grupo Orlegui cuando compró al Atlas, con el pretexto de cuidar la inversión ante la pandemia. En el 2026, pese a una resolución favorable del TAS para que se reestableciera el ascenso, a los dueños del balón les valió, lo suspendieron para proteger el valor de sus franquicias en la Liga Mx; prevaleciendo una zona de confort y mediocridad; con equipos que han caído en la “comodidad” sin riesgo de descender.
La estructura actual del fútbol mexicano fue invitada al Senado, obviamente no asistieron, a través de sus voceros en los medios, criticaron a los congresistas por involucrarse en el fútbol mexicano, porque desde que “independizaron” la Liga Mx de la Femexfut, prácticamente monopolizaron el balompié, marginando al resto de las categorías; desde Liga de Expansión hasta divisiones inferiores. Aquellos que tienen conflictos de interés con la pirámide que manda, se la han pasado menospreciando el mérito deportivo; descalificando las protestas de quienes buscan ascender.
¿Para qué quieren ascender? Si al cabo terminarán por descender nuevamente, vender la franquicia, no tienen solvencia económica, no pasaron las “certificaciones”, algunas descalificaciones de quienes trabajan para la estructura que manda en el fútbol mexicano. La Ley General de Cultura Física y Deporte pretende establecer un mecanismo de promoción de ascenso y descenso, los políticos ya vieron que pueden llamar la atención de los votantes a través del fútbol.
Hay dos bandos muy claros, los que apoyan a los “rebeldes” clubes de Liga de Expansión, Leones Negros, Atlético La Paz, Cancún FC, Mineros de Zacatecas y Atlético Morelia, quienes alzaron la voz en pro del merito deportivo en la palestra del Senado, quienes por unanimidad parece buscarán legislar el ascenso y descenso; políticos que saben que ahí se dan a notar más. Los que están en contra, criticarán a los legisladores por involucrarse en algo que la estructura actual ya eliminó, el ascenso, porque son cuida chambas, no quieren dejar de ser parte del negocio.
Al tema del ascenso y descenso en el fútbol mexicano le queda muchos capítulos por darse todavía, al final, el futbolista es el principal perjudicado, porque sin el castigo deportivo se mantiene en una zona de confort si está en primera división; se quedará callado como hasta ahora. Si es un jugador de divisiones inferiores, tampoco hablará, por miedo a perder su fuente de empleo; en México no hay un sindicato de futbolistas como en España que pare toda la industria.