*Con un setlist renovado y sorpresas especiales, el cuarteto argentino-mexicano revivió la magia de Gustavo Cerati

Como cada año, se ha vuelto obligatorio recordar el legado que dejó Gustavo Cerati en todos sus proyectos. Su música ha sido clave en la formación sonora de varias generaciones y, para celebrarlo, el mejor tributo latinoamericano que rinde homenaje a sus diversas etapas lo demostró una vez más.
A las 21:10 h, con la luneta del Teatro Diana totalmente llena, comenzó el recital: “Hola, bienvenidos al concierto de Soda Infinito. Abrochen sus cinturones y a volar”. El cuarteto —integrado por los argentinos Juan Hernández (vocalista y guitarrista) y Santiago Izquierdo (bajista), junto a los mexicanos Pablo Estrella (guitarrista) y Frank Guerrero (baterista)— ya estaba instalado para emitir “Juegos de seducción”, tal como lo hiciera Soda Stereo en su último reencuentro.
Después de “Imágenes retro”, Hernández saludó: “¿Cómo está, Guadalajara?”, antes de presentar un repertorio de temas individuales y pares de todo el catálogo: “Hombre al agua” / “Un millón de años luz”, “Ella usó mi cabeza como un revólver” / “No existes”, “Zoom” / “Cuando pase el temblor”, “Lo que sangra (La cúpula)”, “Entre caníbales” / “Canción animal” y “Corazón delator”. Con esto, renovaron el setlist de años pasados, no sin antes pedir al público que los sigan en sus redes sociales.

A mitad del show, se hizo presente Tony Micro para interpretar “La ciudad de la furia” como una de las sorpresas de la noche. Después, las linternas de los celulares adornaron de manera espectacular “Té para tres”, concluyendo con un agradecimiento a Daniel Sais, fundador y creador de la idea Soda Infinito.
En el clímax de la velada, Hernández dirigió: “Es momento del bloque dedicado a nuestro guía, Gustavo Cerati”, para entonar “Crimen” y “Adiós”. Prosiguieron con la era Soda con “Signos”, que se fusionó con “El mareo”, tema que Cerati grabara con el combo Bajofondo.
Tras “Trátame suavemente”, presentaron a los músicos y continuaron con las ochenteras “Sobredosis de TV”, “Nada personal” y “Te hacen falta vitaminas”, reviviendo la primera etapa de la banda para terminar con el hit por excelencia: “De música ligera”. Un encore acústico recordó el tema “Vivo”, de la etapa solista de Siempre es hoy, y una reversión de “El rito” culminó este bloque.
La parte visual con imágenes de Cerati fue fundamental en este tributo, destacando con la aclamada “Puente” y su coro al unísono de “gracias por venir”. Finalmente, complacieron al público con “Prófugos” (mezclada con “Ecos”) y, para cerrar con broche de oro, la esperada “Persiana americana”.

Texto: Eduardo Roel Fotos: Favián Blanco