Por José Luis «Zurdo» Terrones La ambición de Infantino

Durante la semana se filtró la idea de Gianni Infantino sobre privatizar el 20% de los derechos del mundial con fondos de inversión, con el objetivo de ganar más dinero el actual responsable de la FIFA, no siendo suficiente para él los más de tres millones de dólares anuales de salario. La idea del rector del fútbol mundial pretendía crear una empresa llamada FIFA Forward Enterprise (FFE), para gestionar los derechos comerciales y operaciones de los eventos en cuanto a patrocinios, derechos de transmisión, licencias, venta de boletos; servicios preferenciales y similares.
Infantino salió a culpar a los medios de comunicación en torno al desastre causado por la filtración de su propuesta, alegaba mantener el 80% de propiedad de los eventos, no violando la Carta Olímpica según él; pero el mismo suizo iba ser una especie de comisionado del FFE. En el 2027, el suizo buscará su última reelección para seguir al frente del fútbol mundial, para 2031, ya no podría aspirar al cargo, por tanto, a través de FFE buscaba seguir obteniendo ingresos personales.
¿Privatizar el fútbol? Esa era la intención de Infantino con los fondos de inversión estadounidenses, ya que algunos grupos vieron los ingresos que genera dicho deporte con la organización de un mundial, al parecer, el suizo ya tenía todo planeado para tener los votos necesarios de los 211 miembros del organismo; para que su propuesta pasará. UEFA rechazó y amenazó con no participar en los eventos organizados por la FIFA si se aprobaba, sin el fútbol europeo; prácticamente el balompié no tiene valor.
Los mejores clubes y futbolistas están en Europa, solos equipos europeos han ganado el mundial de clubes, cinco de los últimos seis campeones de los mundiales han sido del viejo continente; sin la UEFA se pierde mucho en los eventos FIFA. Alrededor de 15 mil millones de dólares fue la ganancia de la “organización sin fines de lucro” que rige el fútbol tras el mundial 2026, sin pagar impuestos en los tres países anfitriones; quienes corrieron con todos los gastos de la logística.
Con la propuesta fallida de Infantino en torno a los fondos de inversión ¿Corre riesgo su reelección? Tal vez no, porque cuenta con el respaldo de confederaciones como África, Sudamérica, Asía, alguna asociación de CONCACAF; como México (Les encanta el dinero a los federativos). Al final, cuenta igual el voto de Alemania que de Nueva Caledonia a la hora de elegir al nuevo mandamás de la FIFA; pero el peso de los europeos es trascendental en la generación de ingresos en todos los eventos.
¿64 países en el 2030? Es probable el aumento de participantes, la propuesta de los sudamericanos, tener al menos fase de grupos en su territorio, de paso, más ganancias para la FIFA, las selecciones clasificadas, más cobro por derechos de transmisión, licencias de productos; patrocinios y demás. El plan de Infantino se cayó por la negativa de la UEFA, privatizar un porcentaje de los mundiales, donde ni siquiera tomó en cuenta al Consejo de la FIFA; solo quería obtener los votos ofreciendo 20 mdd a cada asociación.
La FIFA no piensa en la saturación de calendarios, en el cansancio del futbolista, en colocar partidos en horarios no aptos para jugar fútbol, en la salud del actor principal; todo es comercializar para obtener más ganancias. La renuncia de Carlos Cordeiro, ex consejero de Infantino, demostró que una persona solo pensaba en su porvenir; no en el bien del deporte que maneja.
“El fútbol es un negocio.” Pep Guardiola