Por José Luis «Zurdo» Terrones Análisis del Grupo I

El gran favorito a ganar el Mundial encabeza el Grupo I, Francia, quien buscará ser el primer país en la historia de los mundiales en llegar a tres finales consecutivas, ganó en 2018, perdió en 2022; Didier Deschamps dirá adiós a los galos al termino de su participación como entrenador nacional. Les Bleus se harán acompañar del equipo revelación europeo, Noruega, que podría dar la sorpresa y llevarse el primer lugar del sector, Senegal, una selección gitana, con varios de sus referentes en la parte final de su carrera; Irak cierra el grupo como el aparente rival inferior.
Del 16 al 26 de junio se jugarán los partidos del Grupo I en las ciudades de Nueva York, Boston, Filadelfia y Toronto, con Francia obligado a ganar sus tres partidos en el sector; ya que tiene la plantilla más profunda del torneo. Didier Deschamps tendrá que quitar el freno de mano en su esquema táctico para darle mayor libertad a sus futbolistas, le sobran variantes para jugar de la manera que él decida, si lo quiere hacer con la posesión del balón, si desea ser más precavido; podrá experimentar durante todo el torneo.
4-2-3-1, siendo Mbappe el referente del ataque, es la formación más probable de Les Bleus durante el Mundial, un rombo ofensivo, con Dembélé y Olise por las bandas, quizás Cherki para completar esos cuatro atacantes que se pueden mover por todo el frente; con un par de contenciones para dar equilibrio y seguridad. Noruega regresa a las Copas del Mundo, siendo su última participación en 1998, aspira a meterse al menos a los octavos de final, con una generación encabezada por Erling Haaland, Antonio Nusa, Alexander Sorloth y Martin Odegaard.
Stale Solbakken comanda a los vikingos, quienes mandaron al repechaje a Italia en las eliminatorias, podría encontrarse a Brasil en los octavos de final; lo cual sería una buena participación en su regreso mundialista. Aprovechando sus características físicas, la estatura y velocidad, juegan con un 4-4-2, apuestan por atacar de forma vertical sin tener tanto tiempo la posesión del balón. Senegal prometía mucho en 2022, quedo a deber, ahora en 2026, llegan más veteranos sus referentes, son el actual campeón africano en la cancha; aunque lo perdieron en el escritorio con Marruecos.
Los Leones de Teranga participan por tercera ocasión consecutiva en mundiales, Pape Thiaw comanda a una generación conformada por Kalidou Koulibaly, Sadio Mané, Édouard Mendy, Ismaïla Sarr y Nicolas Jackson, quienes tienen una deuda consigo mismos; hacer algo importante en una Copa del Mundo. Octavos de final sería una buena participación para ellos, avanzar como segundo o tercero del sector, aprovechar la mezcla de juventud y experiencia que llevan, sacarle provecho a su potencia física, que les permite usar ese 4-4-2 para ser veloces al ordenarse en defensa; atacar de forma vertical.
Pasaron 40 años para que Irak regresará a un Mundial, lo hicieron vía repechaje, fue el último invitado de los 48, Aymen Hussein y Mohanad Ali son sus referentes, con una base que milita en ligas europeas y asiáticas; Graham Arnold apuesta por el orden táctico con su 4-4-2. Irak será complicado para los otros tres rivales, buscarán tener una actuación digna; en un descuido podrían meterse como tercero a los dieciseisavos.
Francia debe ganar sus tres partidos de grupo por la calidad de su plantel, hacer valer su etiqueta de favorito desde el primer encuentro, Noruega y Senegal pelearán ese segundo puesto; ambos podrían meterse a la siguiente fase. Irak por su parte, es el rival débil del sector, quien dará batalla en cada duelo.